La salvación es un regalo que está disponible para aquellos que se arrepienten, creen y confiesan que Jesús es el Señor y que murió y resucitó de los muertos para salvar a la humanidad (Hechos 16:31; Romanos 10:9-10). Este regalo no puede ganarse por las buenas obras ni por ser "bueno" (Efesios 2:8; 1 Timoteo 1:9). Es cuestión de fe (actuar en lo que usted cree de acuerdo con lo que dice la Palabra de Dios sobre la salvación). 

Si usted vino en busca de un cambio en su vida, si vino en busca de la paz que se encuentra sólo por medio de una relación personal con un Dios de amor; entonces se encuentra en el lugar correcto. Dios está dispuesto a ayudarlo en este instante y justo en donde usted se encuentra. 

Repita esta oración: 

Padre celestial, vengo a ti en el nombre de Jesús. Tu Palabra dice: "Y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo". (Hechos 2:21). Vengo a ti, Señor. Oro y te pido Jesús que entres a mi corazón y que seas el Señor de mi vida de acuerdo con Romanos 10:9-10: "… si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo". Yo lo hago ahora. Confieso que Jesús es el Señor y creo en mi corazón que Dios le levantó de los muertos. Pongo mi vida en tus manos, Señor, y toda mi confianza en ti. ¡Muchas gracias! Amen.